Todas los conciertos son citas importantes, pero llegar al Plaza por primera vez para un show propio siempre es algo más que una simple presentación. En eso anda Sórdromo, que promete un show para el próximo viernes 18 de Agosto que, aseguran, nadie se arrepentirá.Marcelo "Gezzio" y Fernando Varela, bajista y baterista de Sórdromo respectivamente, son tipos callados. Lo demuestran desde el mismo instante en que el encuentro se produce. Sobre la mesa del bar, Fernando invita con "una Coca chica" y sólo se limita a responder a algunas preguntas sobre su extensa colección de DVDs. Recomienda un triple de Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden. Gezzio escucha atento la entrecortada conversación. Ambos prefieren esperar a que Rodrigo Gómez llegue para prender la grabadora. Cuando el cantante y compositor de la banda arriba al lugar de la nota, todo esta listo para arrancar, él se encargará de responder casi todas las preguntas. Con todo pronto, el dedo se hunde en el "rec".
¿En qué anduvo Sórdromo hasta ponerse a preparar este concierto?
Rodrigo: El del Plaza es un plan casi prehistórico que tenemos. De hecho, este concierto iba a hacerse mucho antes, lo que pasa es que nos surgió una pequeña gira en Argentina y entonces, contando con tiempo, decidimos correr la fecha. Si bien nos parece que estamos un poco en deuda con la gente de Montevideo, siempre está bueno y es importante estar en Argentina porque el disco también salió allá, hay un sello que se encargó de hacer esa edición y entonces está bueno que las bandas respondan a eso y apoyen ese trabajo que hace el sello en ese país. Buscamos hacer lo mismo que en un principio hicimos en Uruguay, cuando arrancamos. Es un sello independiente (Barca) que se preocupa mucho por cada banda con la que cuenta y nosotros también queríamos darle ese respaldo.
Hablabas del público uruguayo que sigue a la banda... ¿Ese público siguió creciendo o hubo un estancamiento?
Rodrigo: Yo creo que siguió creciendo. Igual, es fácil entrar a medir por lo que una gente te dice o te escribe, pero por lo general, la mayoría de la gente que va a verte no te escribe o no va con una bandera tuya a un concierto. Nosotros vemos que el público creció, claro que hay gente que sigue a la banda de forma más enérgica y además hay mucha gente a la que le gusta simplemente ir a escuchar la música que hacemos, sin ser tan fanáticos. Creo que eso también se ve reflejado en la música: no la hacemos sólo para fanáticos.
A pesar de haber acompañado el auge del rock nacional casi desde sus inicios, la banda no explotó demasiado a nivel masivo, como sí sucedió con otras... ¿Detectás eso en la gente? ¿Es otro tipo de música el que se consume actualmente a ese nivel y por eso la banda no mueve tanto público?
Rodrigo: Lo bueno de todo esto es que Sórdromo logró hacer su sonido, logró hacerse su espacio... La música suena un poco diferente a lo que es el resto, a pesar de que todos somos uruguayos y hay raíces en común. Nosotros siempre quisimos seguir en la búsqueda de nuestro propio sonido y nunca ser una versión de barrio de alguna banda uruguaya o mundial, eso seguro. Sí que buscamos alimentarnos de todo lo que pasa pero siempre la intención fue hacer algo propio. El público a la larga suele valorar mucho la sinceridad y eso es lo que tratamos de mantener.
¿Cómo se traducen esos esfuerzos de tocar y girar por el exterior? ¿Se comienza a abrir la puerta para las bandas uruguayas a ese nivel o es algo para lo que todavía falta?
Rodrigo: Yo creo que el momento de saber si la puerta se abrió definitivamente aún no llegó. Todavía no sabemos si se abre o se cierra... a nosotros nos pasó lo mismo yendo al interior del país al principio. Crecimos recorriendo el interior y ahí descubrimos que las puertas iban abriéndose. Nos pasa lo mismo ahora, con Argentina, y es algo que nos cuesta mucho porque nosotros lo manejamos de forma independiente, nos involucramos mucho y entonces eso lleva tiempo. Pero la recompensa es ver que la gente se cuelga con lo que hacés también fuera de Uruguay.
Gezzio: Es un gran respaldo ver que afuera también lo que sale de tu sala de ensayo repercute también afuera. Ver que todo ese trabajo de ensayo, que esas horas de laburo están respaldadas por lo que generás cuando tocás afuera es muy importante para nosotros.
Pasemos un momento por algunos aspectos de este nuevo disco. ¿De dónde surge el nombre "Los amigos invisibles"?
Rodrigo: (masculla) Es un secreto... (risas). No, en realidad no tiene una razón única. Por lo general buscamos cosas que tengan más de una vuelta. Creo que es un disco melancólico en el que los amigos invisibles puedan ser cosas o personas que hoy no están, aprendizajes de la vida... Igualmente una vez que la gente tiene el disco, al igual que con las letras, saca sus propias conclusiones. Por ejemplo, mucha gente ha venido a decirnos: "ah, es por el messenger" o "los desaparecidos" o mil explicaciones que nunca se nos pasaron por la cabeza, y eso también está bueno. Por eso decimos, un poco en broma, que es un secreto. No queremos dar una sola versión y flechar la cancha. Creemos que es mejor así, como con nuestras letras. Que la gente lo adapte y lo interprete como quiera. Nos pasó con "Vuelve", uno de los temas que más hacemos (del disco "Salvando la distancia" (Bizarro)), en el que alguien se pensó que yo hablaba de un tipo que esperaba a su "dealer" (risas) y nada que ver. Está bueno que las letras sean abiertas y que sea difícil encasillarlas en una historia o una forma de ser. Es parte de la fuerza que hacemos para no encasillarnos.
¿Cómo fue el proceso de grabación de este disco? Antes trabajaban haciendo muchas reversiones de temas que empezaban de una forma y terminaban totalmente distintos. ¿Ocurrió también eso con este trabajo?
Rodrigo: Eso ocurrió una vez con "Como un sueño", un tema que entró justamente para ese disco. Teníamos una versión de estudio que colgamos en Internet y luego le perdimos el rastro. Yo la encontré hace poco en un sitio y me la bajé. Ahora la escucho y me sigue gustando, aunque no tenga vergüenza cómo se haya hecho. Lo habíamos hecho para un compilado que al final no salió. Ahora teníamos muchas maquetas de trabajo pero el proceso fue mucho más rápido, sin tanto cambio, teníamos las cosas mucho más definidas.
Si tuvieras que definir el gran fuerte de la banda, ¿sería en la música o en sus letras?. Quizá la pregunta más apropiada sea cómo te definís más vos, si como músico o como letrista...
Rodrigo: Creo que como músico. Si te cuento cómo armo las canciones, te das cuenta: yo armo la melodía un día y capaz que la letra la hago al día siguiente o unos días después o a los tres meses. Ponele que yo en casa grabo unas 80 melodías, que en el ensayo pasan a ser 30 y las que finalmente se graban terminan siendo doce. Las letras se acotan mucho más a lo que es el disco. No es que no me guste hacerlas, pero sin duda es algo que me cuesta mucho más. En realidad, para cada tema escribo hojas y hojas y después las voy cortando. Sea como sea, creo que nos tiramos mucho más para lo musical, aunque las letras sí sean un componente importante. Creo que no somos Joaquín Sabina, por decirlo de alguna forma. Hoy veo que nuestras letras se entienden un poco más. Entran más dentro del disco como unidad. En ese sentido, creo que finalmente aprendimos a hacer discos, a hacer canciones. En el vivo pasa lo mismo, hoy podemos decir estamos mucho más engranados.
Fernando: Creo que hay un avance desde todo punto, y eso se nota más que nada en el vivo, como instrumentistas hay un crecimiento que también lo dan los años.
Gezzio: Ojo, que Bono dijo que las letras de "One" no le cerraban hasta hoy en día y a mí desde ese punto de vista "One" me parece un disco increíble.
Si, bueno. También Bono dijo que este último disco es el mejor de su carrera...
Rodrigo: Bueno, pero atrás de esa frase deben haber unos cuántos ceros... (risas)
Ustedes ya estaban sonando antes de que el rock nacional explotara, en aquel circuito pequeñísimo de Perdidos y Pachamama, con bandas que ya no están más como Elefante, Samurai Porno o Loop Lascano. ¿Pensaron que por ahí en ese momento la música uruguaya podría haber tomado otro rumbo y, al final, eso se cayó?
Fernando: Es verdad, también en ese circuito ya tocaban los Buenos (Muchachos), los Supersónicos... Esas eran las bandas nuevas, junto con nosotros. De hecho, de esa época quedó el CD de Perdidos, y de las bandas que participaron ahí solo nosotros quedamos en pie.
Rodrigo: Sí, con que hubiera sobrevivido una de esas bandas la escena ya sería diferente. yo sentía que con ellos nos complementábamos mucho. Cada uno tenía características bien propias, pero todos estábamos muy copados con lo que hacíamos. De hecho, cuando Loop Lascano se separó me puso bastante mal. Está bueno que ahora vuelvan con un nuevo proyecto (Miss Wichita). Es bueno que cuando alguien te llama la atención y te demuestra lo que vale con su talento se pueda mantener haciendo cosas.
Fernando: La escena de hoy es muy grande en ese sentido, comparado con aquel pequeño circuito de esa época. Eso es algo que hay que mantener como sea.
Más allá de todo, hay una pequeña escena que está creciendo dentro del under montevideano que nuclea grupos con unas inquietudes musicales diferentes...
Rodrigo: Si, esa escena ya existe y está empujando. Nosotros tenemos como diez años más que ellos y sin embargo nos identificamos mucho con lo que hacen, nos gusta que pasen cosas nuevas al tiempo que se consolidan las bandas grandes. Hay bandas como Astroboy, Sinatras, Vieja Historia y otras más conocidas con los que tenemos relación, vamos a ver los toques, tratamos de darles una mano porque a nosotros cuando teníamos veinte años nos hubiera servido que nos hubieran dicho algunas cosas para cometer menos errores. Ese crecimiento va a hacer que dentro de diez años hayan bandas mucho más increíbles.
Gezzio: Ahora lo que me parece es que hay más información. En aquella época había mucha ambición por investigar. A pesar de que ahora hay más posibilidades de acceder a la música, no se investiga tanto. Aún así la gente escucha mucha más cosas, pero quizá sin profundizar demasiado.
Rodrigo: Además, el mundo va para adelante porque cada tanto viene alguien y pega una patada en el tablero. De nosotros se dijo eso en un momento y significó mucho. Entonces, para cuando esas bandas vengan, todos tenemos que estar esperando y apoyando. Quizá en ese momento patear el tablero sea ir en contra de lo que Sórdromo hace y para nosotros va a estar bien igual.
¿Cómo fue tocar en Chile con Lucybell, una de las bandas más populares de allá?
Rodrigo: Bueno y a la vez extraño, porque ellos no hacen cosas muy parecidas a las nuestras y en Chile son algo así como la banda dark. El intercambio con ellos fue muy bueno, el público de ellos es como muy "darky" pero también adolescente, parecido al de El Otro Yo. Tocamos en el Estadio Víctor Jara, con 7.000 personas y a los dos temas ya había pogo. Conectamos con la gente. Eso fue genial, una experiencia muy buena.
¿Los músicos de Sórdromo logran vivir de la música o todavía no?
Rodrigo: Es un poco complejo. Creo que eso que era un no generalizado va cambiando de a poco, nosotros estamos ahí, todavía tenemos que seguir trabajando, pero creo que esa situación se va revirtiendo muy de a poco. Lo que sí es cierto es que pensar en esa idea hace unos años era ridículo y ahora eso no está tan lejos.
Volvamos al toque del Plaza... ¿Con qué se va a encontrar la gente que vaya a ver el show?
Rodrigo: Para nosotros es muy importante, porque no se trata de un toque cualquiera, sino de la posibilidad de volver a Montevideo a hacer algo grande, que no podemos producir en cada concierto que damos. Entonces queremos aprovechar que tocamos en nuestra ciudad y hacer un show diferente que nunca armamos. Diferente en todo sentido: ampliaremos el repertorio, haremos variantes musicales y además vamos a grabar un EP que va a incluir rarezas, algo que vamos a hacer por nuestra cuenta. No es exactamente un disco en vivo, pero va a tener cosas del concierto. Eso forma parte de nuestra intención de darle algo especial a la gente que nos va a venir a ver. Si te gusta la música, éste es un concierto que va a intentar sorprenderte. Tenemos ganas además de festejar nuestra música y también el hecho de que seguimos acá después de tanto tiempo... Es como volver al espíritu del disco "Aquí, ahora...". Esto es lo que ahora somos.
Sebastián Auyanet
"Supermarket" (1998, Koala) - Primera experiencia en formato EP de la banda, cuando su formación estaba compuesta por Rodrigo, Fernando y Alfonso Ortiz.
"Aquí, ahora..." (2000, Koala) - Primer larga duración de Sórdromo, en compañía de Mario Davrieux y con la producción de Juan Campodónico. Con él llegaron los hits "Vuelve" y "Lejos de mí".
"Salvando la distancia" (2002, Bizarro) - Sórdromo se hace fuerte, con Julio Berta y Gezzio sumándose al grupo. Letras más elaboradas y la definición de un sonido propio, tanto en el disco como arriba del escenario. "Las cosas del querer" es uno de los mejores temas de este trabajo.
"Los amigos invisibles" (2004, Bizarro) - Primera grabación en Chile de la banda, con un Rodrigo Gómez consolidado en las letras y un explosivo potencial sonoro. Se suma al grupo Martín Craciún en guitarra.